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¿De dónde viene nuestra energía?

Alguna vez te has preguntado ¿de dónde viene nuestra energía?, energía que utilizamos en todo momento, para hacer ejercicio o hacer actividades cotidianas del día.

Para poder explicarlo, primero se debe de estar consciente de lo que es el glucógeno; una fuente de energía derivada de la glucosa que nuestro cuerpo almacena para así obtener una reserva de energía.

Ahora que sabemos qué es el glucógeno, la siguiente pregunta sería: ¿Cómo lo obtengo?

El cuerpo necesita de energía, la cual se obtiene en su mayoría de los carbohidratos y se convierte en glucosa; ésta se utiliza como una fuente de energía por nuestro organismo, aunque no toda la glucosa es utilizada como energía. La glucosa que no es utilizada por nuestro cuerpo se guarda como una reserva para ser utilizada más adelante, cuando nuestro organismo lo requiera. Para que la glucosa pase a formar parte de nuestras reservas de energía, primero debe ser transformada en glucógeno (este proceso de transformación se llama “Glucogénesis”), lo cual sucede a través del hígado y los músculos, quienes a su vez almacenan las nuevas reservas de energía producidas.

Ya que el ejercicio y cualquier otra actividad física necesitan de energía, los músculos son quienes se quedan con la mayor parte de las reservas del glucógeno, aproximadamente 2/3 partes del glucógeno generado y el resto pasa al hígado.

Al hacer ejercicio, los músculos necesitan hacer uso de las reservas de glucógeno que se hayan generado, por lo que las transforma de nuevo en glucosa (Glucogénesis) pero esta energía es utilizada exclusivamente por nuestros músculos. De esta forma, el hígado por su parte, también realiza una glucogénesis para así dar la glucosa necesaria a todas las células del organismo para que puedan realizar su trabajo. Esta es una razón por la cual es tan importante cuidar de nuestro hígado.

Otro punto a mencionar es que no todo el glucógeno es almacenado por nuestros músculos e hígado, ya que el cuerpo solo almacena hasta cierto límite… ¿Qué pasa con ese glucógeno? La respuesta es que una vez que el cuerpo ha llegado al límite de glucógeno, la glucosa excedente que ingresa al organismo pasa a transformarse en grasa.

Por el otro lado, cuando el cuerpo se ha quedado sin reservas de glucógeno disponibles, se debe conseguir energía de otro lado, por lo que el cuerpo comienza a quemar grasas. Es por esta razón que se baja de peso y se quema grasa cuando se realiza ejercicio.

Un dato que se debe tomar en cuenta, es que las moléculas de glucógeno absorben hasta 3 veces su propio peso en agua por lo que al momento de realizar una dieta baja en carbohidratos, la cual tiene como objetivo el perder peso, nuestro cuerpo utiliza las reservas de glucógeno. Es por ello que durante los primeros días de esa dieta probablemente se note un cambio y se baje de peso pero esto es debido a la eliminación de agua en el cuerpo y no por quemar grasa. Esto explica por qué las dietas milagro tienen un efecto rebote y sólo duran pocos días.

Antes de iniciar una dieta que tenga como objetivo el perder peso, es mejor consultar a un nutriólogo a quien se le puede preguntar sobre los niveles de glucógeno y la relación que tienen estos con los niveles de glucosa normal en la sangre, y así la dieta sea de forma efectiva.

Por Eduardo Ladrón de Guevara del CTIN 

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