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Diseño estratégico, vinculación de empresas y alumnos para el futuro

El Centro de Investigaciones de Diseño Industrial (CIDI), de la Facultad de Arquitectura, en conjunto con la materia gestión del conocimiento científico y la innovación tecnológica, de la licenciatura en biología de la Facultad de Ciencias, ambas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), presentaron el proyecto Diseño estratégico.

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El proyecto se basa en una serie de propuestas realizadas por estudiantes de ambas facultades dirigidas a mejorar el desempeño de empresas. Uno de los objetivos de este tipo de vinculación es poder trascender los trabajos semestrales hacia proyectos de innovación, donde los estudiantes puedan materializar los proyectos planteados.

Algunas de las empresas vinculadas con los estudiantes han contado con financiamiento del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (Comecyt) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Además, varias de ellas están interesadas en invertir en proyectos de innovación.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, Alberto Vega, profesor de tiempo completo del Centro de Investigaciones de Diseño Industrial y uno de los responsables del proyecto de vinculación, junto con los estudiantes Mario Morales, Flor Arminda y Ana Laura Sandoval, quienes han formado parte del proyecto, platican su experiencia.

Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿Cómo comenzó el proyecto?

Alberto Vega (AV): Este tema de vinculación con las empresas es algo que, al menos desde la perspectiva de diseño industrial, siempre ha sido una cuestión importante, dado que es un proceso en el cual los alumnos pueden tener una inmersión temprana en una realidad profesional, donde pueden estar involucrados, tener un mejor desempeño y aprender a conocer un poco mejor dónde pueden estar trabajando.

Desde hace ocho años estamos haciendo esta labor. Un trabajo en el que los estudiantes tienen que aprender, primero que nada, la empresa donde están y luego, el posible mercado y las personas que van a ser usuarias de los productos que ellos diseñen y la empresa produzca.

Hace cuatro años Jorge Escutia, quien es profesor de la Facultad de Ciencias en la materia de gestión del conocimiento, y yo, nos conocimos por un proyecto de unas alumnas que, con su propuesta, superaron los alcances académicos. El proyecto era una serie de objetos para crear muros verdes interiores en las casas.

A partir de eso, Jorge Escutia y yo comenzamos a trabajar juntos y este semestre nos animamos para encontrar la forma de trabajar de manera colaborativa y haciendo equipos de alumnos multidisciplinarios.

AIC: ¿Cómo ha sido la diferencia entre el antes y el después de este proyecto en los alumnos?

AV: Antes, debo reconocerlo, había muy poca vinculación académica formal. Había vinculación con las empresas pero era institucional. A partir de esto, algunas de las asignaturas que se imparten en la carrera de diseño industrial ya buscan tener una vinculación con el mundo real, dependiendo de la temática que están trabajando.

AIC: ¿De qué forma se hizo presente la Facultad de Ciencias?

Mario Morales (MM): El profesor Jorge Escutia creó la materia gestión del conocimiento científico e innovación tecnológica, en donde se nos intenta enseñar esta parte que se ha perdido, pues no solo un biólogo puede hacer investigación que va a salir en artículos o en conocimiento básico. También puede trabajar con empresas para desarrollar tecnologías o puede vincularse con otras áreas para hacer proyectos que incluyan recursos reciclables y tecnologías verdes. En ninguna otra materia nos acercan a trabajar con las empresas.

AIC: ¿En qué aspecto necesitan más apoyo los alumnos para lograr crear un vínculo exitoso con las empresas?

AV: Debemos acompañarlos en todo el proceso. Hay dos mecanismos que utilizamos para iniciar: en el primero, nosotros ponemos o conseguimos las empresas a través de los contactos que tenemos para que los chicos las estudien y los ayudamos en cada tema y cada área que hay que cubrir. El segundo consiste en conseguir sus propias empresas y, para ello, tienen que tocar la puerta.

Trabajamos aproximadamente cinco o seis empresas cada semestre. En muchos de los casos las empresas los reciben con muy buena actitud y los acuerdos se hacen muy profesionalmente.

AIC: En general, ¿cuáles son los temas que tocan los alumnos, hay alguno recurrente?

AV: Lo importante es que los alumnos logren hacer una propuesta donde esté involucrado el diseño de un producto o una serie de productos y el servicio que los acompaña, no solamente es el diseño del producto, sino cómo hacerlo llegar a la persona que lo necesita. Es decir, conocer todas las condiciones en las que el usuario va a necesitar un producto y las estrategias que debe adoptar la empresa para hacerlo posible.

AIC: Uno de los proyectos es el de Flor Arminda, ¿cómo fue tu experiencia?

Flor Arminda (FA): Mi equipo estuvo trabajando con la empresa que se llama Basaltex, está conformado por Alejandra Enríquez, Guillermo Andrés Galicia, Edmundo Rangel, Hasael Eguia y Mario Morales.

Estuvimos trabajando con la empresa Basaltex, una compañía que se dedica a la producción de acabados pétreos. La finalidad de la materia fue generar un plan estratégico para que esta empresa tuviera ventajas competitivas y pudiera tener un mejor posicionamiento en el mercado.

Analizamos los aspectos generales de la empresa, conocer los competidores, ver cómo era su producción y analizar ciertos aspectos que vimos en clase, como la cadena de valor, para generar un análisis que como resultado nos diera las estrategias que nosotros planteamos.

Fue una materia muy diferente a lo que generalmente tenemos en el CIDI, ya que casi todas son enfocadas al diseño de un producto o servicio y no tanto de una estrategia como tal.

AIC: ¿Qué tan difícil fue estar al tanto de todos los aspectos de una empresa?

FA: Lo interesante fue habernos enfrentado con una empresa de verdad y no con una orden de trabajo de un ejercicio hipotético que nos dan nuestros profesores, así como tener el nivel de compromiso y responsabilidad que implica poder presentarte a una empresa. También la demanda de tiempo porque no solo era dedicarle una hora al día, sino estar pensando lo que íbamos a proponer para generar una estrategia que como empresa pudiera ser tomada en serio, no que solo fuera para una calificación.

AIC: Ana Laura, ¿qué tan difícil fue para ti y tu proyecto?

Ana Laura Sandoval (ALS): Mi grupo está conformado por Ana Laura Martínez, Joaquín Pineda, Marco Luna y Alba Pérez. Nosotros tuvimos un vínculo con la empresa que se llama Cosechando Natural, que se dedica a diferentes actividades como la construcción de invernaderos, la manufactura y comercialización de insumos. Su compromiso es transformar los espacios grises de la Ciudad de México en espacios productivos.

Tuvimos la oportunidad de presentarnos por medio de Alberto y teníamos un compromiso muy grande con ellos porque generamos diferentes estrategias que ayudaran a que ellos conocieran su mercado, porque dedicarse a tantas actividades hacía que no tuvieran un mercado definido y que cubrían muchas épocas del año con diferentes productos.

AIC: ¿Qué más se espera de este proyecto?

AV: Estamos poniendo el ojo en otras empresas nuevas, que no necesariamente tengan necesidad de productos industriales biológicos, queremos abrir la posibilidad. Tratamos de formar personas que tienen una gran capacidad creativa y pueden ser innovadores.

Fuente: CONACYT.

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