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Cultura Digital en CDMX

El Centro de Cultura Digital (CCD), localizado en el basamento de la Estela de Luz, en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México, es un sitio dedicado a la cultura digital, al uso y valor de las herramientas digitales en la vida cotidiana, así como en diversas manifestaciones sociales, artísticas, comunitarias y académicas.

“La cultura digital es ese nodo en el que cruzan todo el aspecto tecnológico y la forma en que se produce y se entiende. Por eso, en el Centro de Cultura Digital generamos reflexión, producimos comunicación, generamos proyectos que parten del uso cotidiano de la tecnología digital. Somos un centro que experimenta mucho”, señaló en entrevista Miguel Ángel Ángeles Mendoza, subdirector de Programación del centro.

El subdirector anunció que recientemente fue inaugurado el Laboratorio de Inmersión y Realidades Mixtas —estas últimas se refieren a la realidad virtual, la aumentada y la mixta— que no son nuevas, pero que en México aún son incipientes.

“Lo hacemos trabajando desde lo más básico, generando programas que brinden herramientas básicas para no nativos digitales, es decir, personas que tuvieron una computadora hasta cierta edad y que han tenido que emigrar hacia el uso de esta, pero que no tienen esa naturalidad que tienen generaciones que crecieron ya con el uso constante de estas tecnologías”, indicó el licenciado en comunicación.

Así que todos tienen cabida aquí: desde las personas que quieran prepararse desde lo más básico, hasta expertos y profesionales que se dedican de lleno en eso, a través de talleres, exhibiciones, conferencias, apoyos a emprendedores, concursos, conciertos y eventos especiales.

Laboratorios creativos

Las áreas del centro donde mayormente se genera intercambio de conocimiento, desarrollo de proyectos e interacción con el público y los expertos son sus diferentes laboratorios.

El Laboratorio de Tecnologías Libres diseña y manufactura prototipos de software y hardware permitiendo que el público conozca todo su desarrollo y funcionamiento desde cero, incluyendo código, esquemas y planos. Los asistentes pueden utilizar, modificar y hasta construir dispositivos que se llevan a casa.

Precisamente, hasta el 31 de marzo, dentro de las instalaciones del CCD en la exposición Todo se construye, se exhiben los diferentes proyectos que, a través de los cinco años de existencia del centro, este laboratorio ha desarrollado, como un robot hexápodo hecho con materiales tan comunes como lápices.

Salvador Chávez, encargado de este laboratorio, comentó que su filosofía se basa en el “hágalo usted mismo”, donde promueven el acceso a la información, la accesibilidad de la tecnología a costos bajos, la creatividad al desarrollar sus propios prototipos y aplicarlos en sus vidas cotidianas y en su comunidad.

Por otro lado, el nuevo Laboratorio de Inmersión y Realidades Mixtas permite al público en general sumergirse en estas realidades virtuales a las que pocos tienen acceso, en un espacio físico, pero utilizando cascos y lentes especiales.

“Vivimos en una inmersión sensorial. Todos tenemos un sistema cognitivo que nos permite percibir el mundo e interactuar con él. Así que estos sistemas de simulación lo que hacen es tratar de representar otras realidades, permitirnos experimentarlas y pensar en futuros posibles”, aseguró Ary Ehrenberg, su director.

En este contexto, el laboratorio convoca a un taller para hacer su propio visor de realidad aumentada con cartón o tener una sesión de 360. Al mismo tiempo, cuenta con un programa de residencias para apoyar a artistas que desarrollan arte vinculado con la tecnología, donde les brindan mentorías para ir perfeccionando sus proyectos y brindan espacios para exhibirlos, señala el artista plástico.

Conocimiento y comunidad

Otras de las áreas con que cuenta el CCD son la educativa, que imparte una serie de talleres, siempre abiertos al público y gratuitos, además de e-Literatura, a cargo de Mónica Nepote, exeditora de Tierra Adentro.

“Esta área presenta novelas gráficas que puedes ir coescribiendo cuando entras en ellas, piezas que incluyen imagen y sonido, es decir, se leen, pero también se escuchan y hasta se tocan, porque hay que interactuar desde el teclado”, indicó Miguel Ángel Ángeles.

Todas las áreas trabajan generando reflexión constante, pero activa y dinámica, expresó el subdirector, pero uno de sus ejes es la generación e intercambio de conocimiento. Por tal motivo, muchos de los proyectos que han desarrollado se han basado en alianzas con empresas como Time Out e instituciones educativas como la Universidad Abierta de Cataluña.

Asimismo, en el CCD se realizan conferencias de temas con todo lo que tenga que ver con el uso de la tecnología y su aplicación en la vida. Por ejemplo, hace poco se realizó una sobre bitcoin y blockchain, con una alianza con la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y más adelante tendrán conferencias acerca de la Economía 4.0.

A través de sus cinco años en funcionamiento, el CCD se ha convertido en un referente y en un sitio de reunión para tribus urbanas como los “frikis”, los “gammers”, los “geeks” y los “otakus”, así como artistas visuales, sonoros y los que trabajan con interfaces tecnológicas. Todos caben en el CCD, finalizó el Miguel Ángel Ángeles.

Fuente: CONACYT.

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