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CIIDIR Oaxaca: conocimiento y conservación de plantas vasculares

El Herbario del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR) Oaxaca, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), es un centro de acopio de conocimiento y de estudio, abierto para consulta de investigadores, estudiantes y público en general, que alberga una colección de 34 mil 659 ejemplares de plantas secas, pertenecientes a siete mil 257 especies de México y del mundo.

El espacio se encuentra registrado ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) bajo el número OAX-FLO-129-0402 y a nivel internacional es reconocido como Herbario OAX, registrado así en el Index Herbariorum.

La función del centro es similar a la de una biblioteca especializada en plantas vasculares que, además de libros, cuenta con ejemplares colectados principalmente en Oaxaca y preservados para su consulta.

Anualmente recibe alrededor de 200 usuarios, entre los que se encuentran especialistas en ciencias como botánica, química, alimentos, ingenierías forestal y agropecuaria, entre otros, tanto del estado como del resto del país, e incluso de extranjero.

Los servicios que se prestan a dichos usuarios son el acceso a la colección científica, uso de secadoras, equipo de microscopía y de la biblioteca anexa a la colección. A cambio de lo cual se solicita un manejo ordenado y la difusión del herbario en los estudios que ellos realizan.

La doctora en manejo y conservación de los recursos naturales, Remedios Aguilar Santelises, responsable de este espacio surgido en 1983 como una iniciativa del IPN para realizar proyectos de investigación para el desarrollo de uno de los estados más ricos de la república mexicana pero, a su vez, más desconocidos con relación a sus recursos naturales, apunta que en este lugar se reúne 65 por ciento de las especies de plantas descubiertas hasta el momento en Oaxaca, con un total de cinco mil 779.

En entrevista, refiere que en México se calcula la existencia de entre 28 y 30 mil especies distintas de plantas, y las estimaciones más recientes de la riqueza florística de Oaxaca oscilan entre ocho mil 843 a 10 mil 229, lo que coloca al estado como el más biodiverso del país.

“El interés como científicos consiste en conocer qué es lo que tenemos para, a partir de ello, establecer acciones apropiadas para el manejo de los recursos naturales, no podemos darnos el lujo de acabar con nuestro entorno”.

Explica que el procedimiento básico para saber con qué especies se trabaja para obtener algún principio activo de cierta planta, por ejemplo, es colectarla apropiadamente, identificarla mediante el uso de claves dicotómicas y herborizarla de tal manera que se pueda incluir en la colección para enriquecer la información.

Los ejemplares depositados se encuentran ordenados de acuerdo con la clase botánica, familia, género y especie a que pertenecen.

Revolución molecular

La discípula del botánico polaco naturalizado mexicano, Jerzy Rzedowski, abunda que los avances científicos y tecnológicos también han causado una “revolución” en la sistemática —rama de la botánica que se encarga de ordenar de manera relacional las especies—, debido a que ahora es posible analizar el ADN mediante procedimientos moleculares, con lo que es viable identificar las relaciones de parentesco entre las plantas de forma más precisa, así como establecer diferencias que hasta hace algunos años no eran claras.

Asimismo, destaca que el siguiente paso del herbario consiste en digitalizar la información con que cuenta, tanto de la base de datos como de las mismas plantas, lo que permitiría evitar el deterioro y, principalmente, poner a disposición de los interesados la gran colección que tiene.

“Hay grandes bases de datos como la del Missouri Botanical Garden o la de New York Botanical Garden, que están en línea y son fuente de consulta básica para numerosas investigaciones con relación a la sistemática botánica”.

La digitalización de la colección del Herbario OAX y su inclusión en una página web, considera, ampliaría en gran medida su campo de acción permitiendo que los científicos realizaran sus investigaciones sin tener que trasladarse físicamente a las instalaciones del CIIDIR.

Aguilar Santelises refiere que una de las prácticas comunes entre los botánicos consiste en compartir información con diversas instituciones e investigadores.

“Cuando se realiza una colecta, traemos varios ejemplares, de los cuales uno se queda en nuestra colección y el resto se distribuye para otras instituciones, de tal manera que la tengamos representada tanto en diferentes herbarios de México como del extranjero”.

Agrega que el centro de estudio ofrece a las comunidades la posibilidad de identificar las plantas que han utilizado para tratar diversos padecimientos de manera ancestral, únicamente se requiere una muestra de la colecta y que acudan a la institución.

“Una colección científica si no le sirve al público, a los estudiantes, a la ciencia, no tiene razón de ser. Por ello, el herbario está a disposición de quien lo necesite”, concluye.

Fuente: CONACYT.

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